29 de noviembre de 2019

Black friday, bad year

Hola princesita, llevo días pensando que hacer con esto que se presentaba como un proyecto vital para mí, ya no lo tengo tan claro. Necesito, cada vez más, hablar contigo o contarte mis cosas, ofrecer mi versión del duelo a aquellos que les pueda servir, pero ya no sé si realmente hay utilidad alguna en ello, el dolor se aferra a mi pecho y no creo que expresarlo públicamente pueda servir de ayuda a nadie, ni tan siquiera a mi, ha cambiado mi comprensión de aquella bonita (o ridícula) idea.

Creo que volveré a mi cuaderno y quizás mas adelante encuentre fuerzas o un enfoque que sirva de algo y reanudaré mi público lamento o lo que se haya gestado.

He perdido la orientación y ya no sé si escribo para ti o para mí, si lo hago por mantenerte cerca o por provocar dolor, aunque quizás sea todo lo mismo, puede que no se pueda establecer una separación, o simplemente puede que yo esté tan confundido que nada tiene un lugar en el que acomodarse y adquirir significado.

Todos pensarán y me dirán «es pronto», pero ¿qué es pronto, cuando es suficiente, que plazo es el adecuado, cuanto ha de pasar para que haya cambios, acaso quiero cambios?.

No creo que pueda haber jamás «normalidad», por que cada acto, cada decisión, cada pensamiento esta ligado a ti, todo desemboca en ti, todo lo pienso desde tu teórico punto de vista, lo disfruto o lo siento desde tu perspectiva, he quedado anulado, subyugado y sometido eternamente a ti, y no es malo, no me importa, son cosas que te mantienen conmigo, duelen sí, pero perpetúan tu presencia, el dolor sustituye al recuerdo perdido, es un sucedáneo malo, pero eficaz.

Si solo soy esto, ¿que ayuda puedo prestar ahora mismo a nadie?, no creo que televisar en prime time el dolor de alguien sirva de nada, creo que debo trabajar más en la trastienda y si soy capaz de hacer algo verdaderamente útil o bonito entonces sacarlo a la luz, si no se produce algo interesante quedará entre tú y yo o entre mi cuaderno y yo.

Hoy por primera vez me planteo, algo que me recomendaban algunas personas, buscar ayuda externa, ayuda profesional, pero esto no hace sino aumentar mi desazón, por que, ¿quiero la ayuda de un desconocido? ¿soy capaz de contar de viva voz, lo que me atormenta y conmueve? ¿que ayuda es posible recibir para afrontar algo asÍ? ¿ quiero esa ayuda, cuando pienso que no hay ayuda posible? ¿que puede aportar un extraño, acaso va a conseguir algún milagro? ¿podrá devolverme las ganas de vivir? ¿acaso puedo desear vivir 5, 10 o 20 años sin mi niña? ¿hay alguna cura para esa necesidad de tenerla cerca?. no creo que ni tan siquiera sea capaz de plantarme solo ante alguien para una situación así, no ante un desconocido.

Aunque por otro lado, no me preocuparía por el daño que siempre pienso que causa explicar y presenciar mi situación, por que el receptor en este caso sería un simple recipiente temporal, preparado para la ocasión. Aún así dudo de mi capacidad para hacerlo e incluso de la capacidad del recipiente.

Nuestra única experiencia no sirvió de nada, no quiero volver a escuchar date tiempo, la vida es así, lo superarás poco a poco, no lo soporto en mis conocidos, no quiero imaginar cuanto puede molestar que te lo recomiende alguien que además cobra por ello.

Tengo tantas dudas sobre las posibilidades de éxito y sobre si quiero verdaderamente que ocurra, que es un asunto que solo atrae mas estrés a mi vida, justamente lo que mejor me viene ahora mismo.

Nuevas causas perdidas que se suman a tu ausencia amor mío, creo que quizás lo mejor sea recurrir a la química y estar adormecido el máximo tiempo posible, aunque tampoco puedo hacerlo, las obligaciones necesitan una mente despierta y la mía ya ni tan siquiera eso alcanza a ser.

De nuevo mas preguntas que respuestas, solo «dibujo» o esbozo mis pensamientos en estas lineas, para darle forma al leerlas o simplemente para sacarlas de la cabeza y dejar espacio a las que vendrán después.

Transcurrido todo este tiempo, ya ni siquiera me veo libre para expresar lo que me gustaría, o hacerlo de la forma que me gustaría, ahora el saber que puede ser leído, interpretado y/o malinterpretado, me cohíbe y ejerce coacción sobre mi capacidad de comunicación. No lo pensé cuando empecé esta catarsis, pero ahora recae cierta responsabilidad sobre mí, que me obliga a medir mis palabras y eso ya no es lo que deseaba, es un daño colateral que desvirtúa lo que escribo, pues a pesar de ser sincero nunca estará completo, siempre será una versión censurada.

Voy a recoger a nuestros hijos y hoy comeremos fuera, intentaré poner un poquito de alegría en este rato que comparto con ellos, aunque sea volátil, aunque sea efímera. Todo por ti, todo por ellos.

TE AMO MI NIÑA, MI PRINCESA, MI AMOR.

Jueves 28 de noviembre de 2019

Buenas noches amor mío, ahora mientras escribo en nuestra cama me siento mal, porque hoy me he acordado menos de ti, hoy he trabajado como nos prometimos que no volvería a hacer jamás, fue una promesa vacía, quién iba a imaginar que aquello que casi acabó conmigo sea ahora lo que me mantiene firme.

Hoy un día más sin ti, un día en el que apenas he estado contigo, en el que he pensado poco en ti, un día de mierda con final de mierda, terminar con todas mis obligaciones para qué?, para encontrar de nuevo una habitación vacía, una cama inmensa, donde yacer solo y desconsolado, el final de otro día en soledad, triste y abatido, sin esperanza y sin consuelo, otro día sin objeto ni objetivo.

Necesito escribirte para purgar mi culpa, sacar la carga que supone ir asumiendo tu partida, porque casi 4 meses depués sigo pensando que te fallé, porque sigo sintiendo y recordando lo peor que sufrimos en tus últimos días, aunque realmente todo lo sufriste tú, yo solo fui un espectador impotente y frustrado.

Te quiero tanto amor mio!!!

Miro tus fotografias y hago tus labores y duele tanto.

TE QUIERO MI NIÑA M I PRINCESA, MI AMOR.

Descansa amor mio, Quizás algún día Tambien pueda hacerlo yo

Lunes 25 de noviembre de 2019

Todo permanece, aún sin ti.

Buenas noches mi princesita, no puedo contener las lágrimas una vez empiezo a contarte mi día. Solo saludarte ya es una aguja clavada en mi cerebro.

Un dia más en el paraíso amor mío, una ironía más de la vida, un eufemismo de la presencia del infierno en la tierra.

Hoy, como todos los días desde tu marcha, he vuelto a contemplar como la vida continúa, como las personas avanzan indemnes a tu pérdida, como, incluso yo, he de continuar a ratos como si nada hubiese pasado, comportándome por momentos como si mi vida fuese normal, plena y feliz.

Es tan duro asimilar que tu ausencia no significa gran cosa, tengo que cambiar todo aquello en lo que figuraba tu nombre y sustituirte, como si una bombilla fundida fueses, algo tan cruel debería ser innecesario, deberían existir mecanismos para no hacer pasar a nadie por este trance, estoy obligado a borrarte, a eliminarte, a sustituirte. Que inhumano!!!, pero que necesario para la humanidad digital, los datos sustituyen a las personas y cuando las personas desaparecen los datos se desvanecen.

Todo permanece, todo continúa, la maquinaria no se para, 7.000 millones de seres en continuo relevo, unos se van y otros llegan, asi es la vida, así hay que aceptarla. O NO, PORQUE YO NO SOY CAPAZ DE ACEPTARLO.

TE QUIERO MI NIÑA, MI PRINCESA, MI AMOR.

Domingo 24 de noviembre de 2019

 

Hola amor mío, esta frase de saludo cada vez me duele mas pronunciarla o pensarla, dirigirme a ti sabiendo que es inútil, que ni te llegará ni obtendré respuesta. Hacer las cosas sabiendo que no sirven para nada, no mengua la necesidad de hacerlas, me encuentro en la obligación de hablarte, de pensarte, de sentirte, de escribirte, lo deseo y lo necesito, a pesar del dolor, a pesar del sufrimiento.

No alcanzo a comprender el por qué, no llego a saber qué lo causa, otra más de mis incoherencias, siempre digo que no debo buscar explicaciones, pues no las hay, pero mi cabeza no entiende de razonamientos y siempre me pide explicaciones para todo, hasta para lo inconcebible y lo inexplicable, me obliga a analizar cada situación en la que intervienes, cada pensamiento en el que apareces, cada acción que motivas, como si todo tuviese un origen distinto, como si cada acto tuviese una distinta motivación, ¿Cómo es posible que mi cabeza no se hable con mi corazón? todos los actos, todos los pensamientos, todas las motivaciones son una sola y las circunstancias que la rodean, todo esto es sólo fruto del mayor amor que se puede profesar por una persona, el mayor amor que puede albergar un pecho humano, el inconmensurable amor que una persona puede llegar a desarrollar o hacer crecer por otra persona, que se convierte en su universo, por que tú, amor mío, lo fuiste todo para mi, mi aire, mi alimento, mi suelo y mi cielo, la materia con la que construía mi vida, mi existencia, todo en cada día de nuestra vida en común.

Tú, amor mio, eras la vida.

Y aun siendo tan sencillo y simple, no paro de analizar mi situación, mis pensamientos, mis actos, desperdiciando tiempo en otra futilidad más.

¿Por que no es posible convivir con la pena, el dolor y la soledad, como lo hacemos con un resfriado, un trabajo o cualquier situación cotidiana, simplemente asumiendo su existencia? al final todo parece especial, todo parece ser una circunstancia excepcional, que requiere una acción personalizada,  a pesar de ocurrir todo el tiempo, todos los días.

De nuevo, cabeza y corazón no se ven, no se comunican, no comparten información, toman decisiones uno al margen del otro, provocando un estado de incertidumbre, de desasoiego, de desorientación, de impotencia absoluta.

Pero todo esto no importa preciosa, lo único que al final queda es que tú ya no estás y que yo he de continuar, sólo y sin ganas de hacerlo, porque las obligaciones me subyugan y porque los que me aman no se merecen mi renuncia, otra carga para mi Atlas particular.

Hoy un nuevo domingo para mis enrojecidos ojos, un nuevo domingo que pasar de la única manera posible, otro día más si mi niña, mi princesa, mi amor.

Hoy aún queda lo peor de la jornada, la noche, porque cuando llegue, la angustia alcanzará su punto álgido y mi resistencia se disolverá como un cubito de hielo en agua hirviendo, sucumbiré otra vez al desánimo y la pena. Maldiciendo una vez más mi supervivencia, deseando la muerte sin poder aceptarla, deseando el fin pero necesitando continuar, naufragando otra noche más, condenado a un dolor sin cura, a vagar en solitario por mi nuevo camino, recorriéndolo sin ti. 

¿Será posible asumir una vida pesarosa y sin objetivos propios? como siempre la respuesta: no lo sé, tendré que recorrer ese camino para ver a donde me lleva, no importa lo que halle en él, la respiración simplemente te empuja a caminar y la respiración es un acto involuntario que no necesita de dirección ni intervención por mi parte.

Hay tantas cosas que hacer, había tanto camino que recorrer juntos, tantas expectativas, tantos deseos intensos por ver, vivir o realizar, tanto porvenir!!! ¿Cómo se balancea una ecuación así? ¿Cómo compensar una formula que solo resta y divide, como compensarla para que alcance el equilibrio? ¿Qué puede ser lo suficientemente potente como para, aún sin llegar a poner en positivo, al menos poder anularlo todo.

Es impensable, mi creatividad solo alcanza a generar opciones que son a todas luces imposibles, inapropiadas y perjudiciales, al menos por el momento, pues no sé cuanto  tiempo se podrá sostener una situación como la mía, ¿Cuánto tiempo ha de pasar o que ha de ocurrir para que lo descabellado pase a ser atractivo y viable? se presenta una vez más la X irresoluble.

De nuevo mis pensamientos te echan a un lado para cebarse con mi locura particular.

Ya no soy aquel chico, que conociste y del que te enamoraste perdidamente, ni el hombre al que tanto amaste que maduró a tu lado, ni el compañero de todos tus viajes, el que te fallo en el más importante, el que nos separó, no, ya no soy ninguna de esas personas, sólo queda un despojo de ellas, un atisbo de cada una de ellas, una cascara vacía con apariencia y recubrimiento de normalidad, un contenedor de dolor, una simple máscara. Poco encontrarás de esa persona, sólo un amor que todo lo consume y un dolor que todo lo macula, que todo lo pervierte y desvirtúa.

Y esto sólo es mi lucha interior, la cual debo hacer convivir con la insignificancia de la vida real, con el comportamiento pueril y la falsas necesidades e hipocresía de tanto supuesto adulto. No es una labor sencilla, no es una labor que se pueda acometer sólo, ni es fácil de compartir este tipo de conocimiento personal, esta percepción privada y subjetiva de la vida, hacen falta compañeros de viaje, pero eso implica sustitución, algo impensable, no planteable, vergonzante e inapropiado.

Me duele mucho la cabeza hoy, debe ser la baja presión, el clima ya me afecta como si una fractura de huesos se tratase, o quizás sea esta nueva dolencia, que viene con sus propios síntomas, no sé, mi frase favorita.  En definitiva el dolor es físico, es mental, emocional, anímico, real e insustancial, lo es todo y es nada, todo lo envuelve y todo lo tiñe de su propio color, lo envuelve con su propia negrura.

El maldito dolor que siempre acompaña a tu recuerdo.

Espero que llegue el día en que pueda recordarte con alegría, con nostalgia, con cariño, con intensidad, pero sin que me rompa en mil pedazos y em haga ansiar acompañarte.

Descansa en paz Mari Ángeles, mi niña, mi princesa, mi amor. 

TE QUIERO Y TE NECESITO TANTO, MI NIÑA, MI PRINCESA, MI AMOR.

 

 

Jueves 21 de noviembre de 2019

La consciencia siempre llega tarde.

Hola amor mío, llevo días atareado con el trabajo y la casa, me ha sido imposible sentarme con tiempo para escribirte.

Hoy estaba agobiado por haber dejado transcurrir tanto tiempo sin hacerlo, así que he recogido la cocina, he enviado algunos emails y aquí estoy delante del ordenador, ahora que me han dejado solo, ahora, por fin libero este tiempo para echarte de menos y sentirte a mi lado, para sentirte a través del dolor autoinfligido, porque todos los recuerdos son dolorosos, pero sin recuerdos desaparecerías, asi que abro mi pecho para recibirte con todo mi amor, estoy dispuesto y preparado para acogerte, no importa el daño que cause, todo daño es insignificante si consigue traerte a mi lado, aunque sea con esas imágenes menos deseadas.

De nuevo, la semana esta siendo muy complicada, no paran de surgir dificultades de todo tipo, absorben una cantidad de tiempo brutal, tiempo que necesito para mí, pero como es habitual estos últimos años, he de ponerme al final de la cola en mis prioridades.

Los dias se siguen acumulando, sin mejora en mi estado, las noches son terribles, cada vez duermo menos, en cuanto me despierto por cualquier ruido o necesidad ya es imposible volver a conciliar el sueño, me asaltan pensamientos muy negros y me acosa el sentimiento de culpa; no sé porque me vienen siempre este tipo de pensamientos, lo negativo ha devorado a lo bueno que hubo en nuestra vida, volviendo más terrible, si cabe, todo.

Pienso mucho en ti, quiero seguir enmarcando fotos y decorando la casa, pero me cuesta hacerlo, porque me es difícil mirar tus fotografías sin echarme a llorar. Estoy intentando llevar a cabo esas mejoras que vimos juntos, pero cada cosa que hago me acongoja, me gustaría tanto que tú lo vieses!!, que lo disfrutases conmigo, era una pasada compartir los logros y los objetivos alcanzados, te habría gustado tanto ver como han cambiado tantas cosas, hubiésemos hablado tanto de los proyectos que ya tenemos en marcha o finalizados, cuantas horas hubiésemos dedicado en nuestros largos paseos a definirlo todo!, a buscar alternativas, a encontrar la mejor forma de llevarlos  a cabo. Me habrías ayudado en todas estas cosas que me tienen desorientado, habrías sido la buena consejera que siempre me ayudaba a tomar decisiones, el catalizador para poner en marcha todo. Puta vida.

Hemos alquilado una casita en Madrid, vamos a pasar unos días fuera de casa, intentaremos alejarnos de la pena, aunque no sé si dará resultado, nos mantendremos activos y ocupados todo el día, aunque sé que todo el rato estaremos repitiendo «esto le habría encantado a mamá», será un pequeño homenaje a ti, espero que no se nos vuelva en contra y acentúe tu ausencia, aunque también sé que nos alegraremos tímidamente de esos pensamientos que harán que nos acompañes esos días, que estés presente y disfrutes a nuestro lado de un viaje que ciertamente «te habría encantado».

Tardamos tanto en poder disfrutar de vacaciones… apenas hemos podido visitar ninguno de los sitios de los que tanto hablábamos, ni tan siquiera me ha dado tiempo a darte el viaje de boda que 30 años atrás te prometí y que no pudimos hacer al casarnos, todo por este trabajo que nos ha dado el sustento y nos ha robado la vida. 

De nuevo la injusticia se ceba en nosotros, tantos años trabajando como animales, para que cuando al fin llega el momento del placer, cuando ya nos damos cuenta de nuestros errores, cuando empezamos a poner medios para intentar recuperar el tiempo perdido, cuando los niños ya no nos necesitan tanto, cuando por fin somos libres para disfrutar juntos de nuestra compañía y tiempo, entonces se nos arrebata todo por lo que habíamos luchado hasta ese momento.

Es una estupidez, pensar en la justicia o injusticia, en el destino, en la rueda de la vida, en merecidos, no hay nada ni nadie que controle o tome decisiones sobre estas cosas, simplemente somos organismos que se ven afectados por su entorno, por la contaminación, por los agentes químicos que nos rodean, por una alimentación de mierda, por las deficiencias de nuestro propio cuerpo, los errores en nuestra codificación genética, la desorientación y mutación a las que sometemos a nuestras células a través de tantas toxinas como hemos creado, en definitiva somos responsables de nuestro propio futuro, aunque use el plural para citar a nuestra especie, individualmente no somos muy significativos, en definitiva somos los seres mas devastadores que existen por acción o por omisión y pagamos por ello, aunque sea una nueva incoherencia, pensar en pagar o merecer.

Aun así, una pérdida tan grande siempre es injusta, porque siempre hay personas que sufren lo insufrible, porque es brutal que se pierda tanto conocimiento, tantas posibilidades que ya jamas podrán ser, tantas experiencias, tantos recuerdos…

De nuevo la divagación se apodera de mis pensamientos, me cuesta mantener el foco, estoy hablando contigo y poco a poco me alejo de ti, me vuelvo a comportar de forma egoísta y hablo para mi más que para ti.

Tengo muchas cosas que decirte mi vida, pero mejor en papel que aquí amor mio.

TE QUIERO TANTO MI NIÑA, MI PRINCESA, MI AMOR.

Sábado 16 de noviembre de 2019

 

Buenas noches princesita.

Te imagino sonriendo, como hacías siempre con este diminutivo tan cariñoso, nunca despreciaste mis continuas muestras de amor, nunca te cansaste de mi romanticismo decimonónico, desfasado. Aceptabas con cariño mi cursilería y me permitías abusar de su uso. Cuanta paciencia tuviste conmigo!!!

Voy haciendo poco a poco cosas que deberíamos haber hecho juntos, que teníamos proyectadas emprender de la mano, que tu enfermedad nos impidió culminar. Cuando las termino siento un orgullo triste y desvaído, porque deberíamos haberlo hecho juntos, porque sé que te habría encantado y que al igual que yo, habrías disfrutado con su logro.

Por fin he aprendido a cocinar algunas cosas, ya soy capaz de coger carne cruda, manipularla y prepararla, de pasar horas limpiando, cocinando, poner lavadoras, hacer la compra, lo que hacías tú a diario, aunque de una forma menos eficiente. Te hubiese gustado conocer este nuevo esposo, aunque jamás habrias permitido que lo hiciese, nunca si tu hubieses estado bien, pero se que te sentirías orgullosa de mí.

Pero me hace sentir tan triste!, tan mal!, porque la vida sigue y yo continuamos, aún sin ti. Porque yo no deseo que todo esto continúe, porque quisiera que el mundo se hubiese  parado en el ultimo minuto donde aun éramos felices y ajenos a toda esta mierda, porque no sé como continuar sin ti, porque no creo que pueda conseguirlo, pero sobre todo porque no quiero hacerlo.

Hoy domingo sigo añadiendo estas líneas donde lo dejé ayer, porque en definitiva poco importa la fecha o el dia, todos los días son iguales, una vida sin ti es un instante eterno en el infierno.

Como cualquier domingo o como cualquier día de la semana, o como cualquiera de los días de estos meses pasados, el dolor me sigue alcanzando, paralizándome y dejándome aterrorizado por lo que me espera, por lo que supondrá despertarme y acostarme un día y otro, sólo, en nuestra cama, en nuestra habitación, vagar por nuestra casa, sintiendo tu ausencia en cada objeto, cada acto, cada olor y cada latido de mi muerto corazón. 

Necesito verte, necestio tocarte, besarte, acariciarte, escuchar tu voz, disfrutar de tu risa, tumbarnos juntos, abrazarnos, amarnos, despertar juntos, proyectar, maquinar, incluso enfadarnos, para luego reconciliarnos. ¿acaso se puede vivr con tantas necesidades imposibles de satisfacer jamás?

No lo creo, y sin embargo debo continuar.

La vida crece sin ayuda, sin mi ayuda ni connivencia, no me necesita.

La vida es maravillosa a pesar de si misma, ni tan siquiera nos pertenece, solo somos un contenedor que la alberga por un tiempo determinado y sobre el que no tenemos el control que desearíamos.

No se que decirte amor mío, solo sé lamentarme y eso si es algo que te cansaría rápidamente, porque tu eras una luchadora infatigable, aunque no invencible, tú, la fuerte de la familia, la que tirabas de todos y a pesar de ello la primera en sucumbir…

No puedo continuar, hoy no. ni siquiera corregiré este desdichado e inconexo texto.

Mañana será otro día, por desgracia… un nuevo día… un dia más en el paraíso.

TE QUIERO MI NIÑA, MI PRINCESA, MI AMOR.

 

 

Miércoles 13 de noviembre de 2019

Evolución forzada

Buenas noches vida mía, hoy  ha sido un nuevo día para olvidar, otro día que pasa sin pena ni gloria, un nuevo día igual a los que le precedieron,  un día cargado de amargura y pesar.

Mi posición ante todo lo que me rodea ha cambiado mucho,  percibo con facilidad los errores esenciales en los que cae la gente, presencio continuamente comportamientos hipócritas e incoherentes de muchas personas. Estamos todos desorientados, no tenemos nuestros sensores debidamente calibrados, continuamente valoramos nimiedades como asuntos de vida o muerte,  o recibimos palabras amables como afrentas a nuestra persona.

Es lamentable y triste ser el único espectador de una obra grotesca y sin sentido, en la que todos somos actores principales y representamos el papel al que todos deben subordinarse.

Supongo que yo también actúo igual, pero a pesar de ello siento que mi consciencia se ha expandido,  que ciertas percepciones se han potenciado, que comprendo más o mejor las situaciones y comportamientos que presencio.

Siento que la apatía y el desinterés me dan una perspectiva que antes  no poseía, es como subir un nivel,  como  pasar  de curso.

No sé  por que te lo cuento,  no es algo que sirva para nada,  si acaso me perjudica. Pero puede ser un síntoma más de la evolución que voy sufriendo a lo largo de estos meses, como si despojarme  de lo que me hace humano acentuase otras características menos viscerales, parece que me volviese más objetivo, más calculador, más enfocado a alcanzar objetivos que a disfrutar de los logros.

Parece que, simplemente, unas paranoias sustituyen o relevan a otras.

En definitiva,  veo que no se disfruta la vida como debería hacerse,  no se valora a las personas tanto como se merecen, no apreciamos el cariño ni la amistad, ni aún teniéndolos delante. Desperdiciamos nuestro valioso y escaso tiempo de forma irrevocable,  solo para alcanzar objetos y fines, que no hacen nada más que potenciar más pérdida de tiempo y distanciarnos unos de otros.

Es una desperdicio usar la vida para alcanzar fines materiales, cuando podríamos dedicar nuestros recursos a paladear la buena compañía, a disfrutar de un cálido abrazo, a saborear un beso con amor, a sentir un apretón sincero de manos, a compartir nuestros buenos sentimientos sin que se consideren acoso o sean menospreciados, a sentarnos junto a quien queremos y poder echarle un brazo por los hombros o coger de la mano, y que sólo se entienda como un acto de amor platónico, pero en su sentido verdadero, tal y como lo definía Platón, sin connotaciones sexuales. Hay tantos buenos actos realmente valiosos y que no requieren inversión, más allá de la voluntad de hacerlo!!!

En definitiva, solo intento decirte que necesito compañía, necesito sentir el cariño que antes me dabas tú, estar con alguien que me comprenda como lo hacías tú, la tranquilidad de saber que entienden mis palabras y mis actos sin el condicionamiento que la sociedad y la televisión han introducido en nuestras cabezas. Es algo tan difícil de encontrar…

TE ECHO TANTO DE MENOS, MI NIÑA, MI PRINCESA, MI AMOR

 

Domingo 10 de noviembre de 2019

3 Meses ya desde tu partida.

Buenas noches princesa, han pasado tres meses ya desde que te fuiste de mi lado, el día mas duro y triste de mi vida, el día que ésta dejó de serlo, tres meses sin pasión, sin amor, sin cariño, sin tu voz, sin tu mirada, tres meses de profunda tristeza y amargura.

TRES MESES SIN MI NIÑA, MI PRINCESA, MI AMOR.

Creo que en estos tres meses de intenso dolor y profundos pensamientos, te he escrito todo lo que te podía decir, no hay cambios que aporten novedad alguna a mi situación, salvo que lo sea el que ésta no mejore, si no que aumente mi malestar.

¿Cuanto tiempo son tres meses a efectos de valoración?, ¿es poco, es suficiente, se puede tomar como unidad para evaluar algo?, no tengo claro como afectará el tiempo a nuestra relación, supongo que el desgaste anímico y mental afectará a todo lo que me rodea, antes o después, que nuestro amor quizás varie, puede que la idealización de tu persona que se va fraguando en mi mente haga incluso más duro el tiempo por venir, probablemente la desgana y la apatía ayuden a que todo empeore, quizás, quizás…

Sólo hay una cosa que esta bien definida y es tu ausencia y todo lo que implica. Tu ausencia es aire envenenado, comida ponzoñosa, agua fétida, simplemente alimentos que dañan mi organismo y mi mente, ¿Cómo resistir indemne a una dieta tan perjudicial?, cuando por desgracia no te queda más que aceptarla y paladearla.

Hoy como todos los domingos, e incluso como todos los días, no me queda mas remedio que estar en movimiento, intentar ir más rápido que mi mente, cosa harto improbable, pero aun asi, no puedo detenerme, no puedo descansar.

Es tan injusto!!!, nos pasamos 2 años intentando que trabajase menos para preservar mi salud, luchando día a día contra mi impulso de trabajar aún estando dolorido, buscando, desarrollando aficiones que nos apartasen del trabajo, tú y yo, dos años completos juntos, reeducándome y ahora… ahora he de hacer justamente lo contrario para preservar mi cordura, trabajar desde que suena el despertador hasta que el agotamiento me vence, la única fórmula para poder descansar por la noche y así continuar al día siguiente, cumpliendo con mis obligaciones, cumpliendo con mi nuevo rol, cumpliendo con mi puto destino, un día tras otro.

Como siempre, mientras escribo no ceso de llorar y sonarme la nariz, pero ya no se si es por ti o es por mi, esta angustia que me atenaza mientras escribo en una pantalla viendo tu foto en la otra, ya es un sentimiento permanente, me acompaña todo el día y sale a la luz en cuanto hago cualquier cosa que no requiera de especial atención, mientras conduzco, haciendo la compra, preparando la comida, en cualquier actividad cotidiana y liviana. Todo el día con los ojos enrojecidos y la nariz irritada.

Pero lo peor de todo esto es lo egoísta que me he vuelto, ya solo me fijo en mí, no veo lo que les ocurre a los demás, como si a ellos no les afectase tu ausencia, sé que no esta bien y además se que lo hago y sin embargo no puedo evitarlo, me comporto como un extraño o un extranjero casi todo el tiempo, alguien que no tiene relación con los demás, ni conocimiento de la suerte de su entorno. Estoy actuando mal, pero solo lo veo a posteriori, cuando he perdido la ocasión de interesarme por la otra persona.

Seguramente ya era así y ahora solo se ha potenciado por este shock, pero aunque lo reconozco no puedo hacer nada por el momento, no soy consciente cuando ocurre.

Te quiero tanto amor mío, pero este maldito cerebro en lugar de traerme las cosas bonitas que vivimos, durante los casi 33 años que estuvimos juntos, solo me trae imágenes y pensamientos de tu enfermedad y mientras dure esto no podré salir de este pozo negro en que vivo encerrado.

Tengo que intentar cambiar algo, modificar alguna conducta, ¿pero que? no es fácil salir de este laberinto, aun no sé si quiero salir, me da miedo lo que me espera fuera ¿y si me gusta lo que encuentro?…

Perdóname mi vida, por no ser capaz de afrontar esto sin ti, por no ser capaz de continuar sin ti.

TE QUIERO MI NIÑA, MI PRINCESA, MI AMOR. 

Sábado 9 de noviembre de 2019

Todo sigue igual.

Buenas noches amor mío, hoy, como todos los días, no he parado desde que me he despertado hasta ahora mismo, que me siento a mantener esta farsa  de conversación contigo, ha sido un nuevo dia sin descanso, no he parado ni un solo segundo, pero aun así la pena me alcanza, siempre.

Los pequeños momentos, son tan pequeños, tan efímeros, ocupan tan poco en tan largos días!!!

No hay consuelo, no hay nada ni nadie que me pueda ayudar, me siento casi como debiste sentirte tú, saber que todo terminaba y que no podías hacer nada, solo desear que acabase cuanto antes, solo deseos, nada de acciones, eran imposibles. Yo también me encuentro atrapado en este cuerpo, en esta soledad, en este tormento, deseando igualmente que todo acabe y tampoco hay acción posible.

Ahora veo tus fotografías de otra forma, ya no solo te preservan, sino que aumentan mi pena, realzan la crudeza de esta indeseable realidad, esta realidad sin ti.

Tantos recuerdos, tanta felicidad, tanta vida juntos, tantos sentmientos y horas compartidas, tanto amor, como vivir sin todo ello, es imposible.

La vida sigue, todo avanza a mi alrededor, pero yo permanezco inmóvil, en ese instante de perdición, anclado al momento mas terrible de mi vida, para siempre.

TE QUIERO MI NIÑA. MI PRINCESA, MI AMOR.

Miércoles 6 de noviembre de 2019

Es todo tan irreal…

Buenas noches mi vida, voy pensando que contarte y ya empiezan a escocerme nariz y ojos. Es dificl escribir en el pequeño teclado de tu ordenador con los ojos empañados, pero necesito hablar contigo un ratito. Este momento de unión me es tan necesario como el agua, puedo pasar algunas horas, o días sin escribirte, pero la necesidad va empujando y si no lo hago me siento aun peor.

La noche y los fines de semana son los momentos mas difíciles de llevar, sigo el consejo que me dio Rafi hace semanas, encontrar pequeñas cosas por las que vivir o con las que ser menos infeliz, pero cuando algunas veces lo consigo y tomo conciencia de haberlo hecho, me siento mal por tener esos momentos de paz.

Todo es injusto, lo bueno y lo malo, todo conduce al mismo punto una y otra vez, la añoranza, la tristeza, la culpabilidad. No sé como combatirlo, no sé si puede hacerse, no sé si lo quiero o lo necesito, ni si es cuestión de tiempo, voluntad o ambas cosas, pero no soy capaz de alcanzar la paz.

Miro continuamente tus fotografías, en todas ellas estas preciosa y radiante, de niña, de joven, antes de tener tu primer hijo, con los niños, conmigo e incluso de hace pocos meses, me encanta mirarlas, apreciar la felicidad que emana de ellas, pero… siempre hay peros.

¿Qué pensar, como actuar, que es lo correcto, que es lo adecuado? siempre preguntas sin respuesta, pero al final de cada día siempre me espera una habitación vacía y una cama fría.

Te echo tanto en falta mi vida!!!

Te quiero mi niña, mi princesa, mi amor, mi vida.

Buenas noches amor mío.